La ciencia detrás de los tableros de visualización: por qué visualizar tus metas y sueños realmente puede ayudarte

En febrero, muchas personas se sienten desanimadas con respecto a los objetivos y sueños que se fijaron en enero. La motivación se desvanece de forma natural. Eso no significa que hayas fracasado, sino que tu cerebro está pasando de la emoción a la creación de hábitos.

¿La buena noticia?
Tu cerebro está diseñado para cambiar.

Y cuando se utilizan correctamente, herramientas como los tableros de visualización pueden apoyar ese cambio.

Veamos la ciencia en términos sencillos.

Tu cerebro responde a lo que imaginas repetidamente.

Cuando te imaginas vívidamente haciendo algo, no solo lográndolo, sino haciéndolo, tu cerebro activa muchas de las mismas áreas que utilizaría si realmente estuvieras realizando la tarea.

Esto se denomina ensayo mental.

Los atletas lo utilizan. Los cirujanos lo utilizan. Los oradores públicos lo utilizan.

Tu cerebro fortalece las conexiones a través de la repetición. Esta capacidad se denomina neuroplasticidad: la capacidad natural del cerebro para adaptarse y reconfigurarse con el tiempo.

Cuanto más te centres de forma sistemática y estructurada en un objetivo, más empezará tu cerebro a apoyar los comportamientos alineados con él.

La repetición es lo que hace que funcione.

Un tablero de visualización solo funciona si se utiliza de forma constante.

Dentro de tu cerebro hay un sistema que filtra la información y te ayuda a percibir lo que es importante. Cuando te concentras repetidamente en objetivos específicos, tu cerebro se vuelve más atento a las oportunidades y opciones relacionadas con ellos.

No es magia.
Es entrenamiento de la atención.

Pero aquí está la clave:

La visualización debe ir acompañada de la acción.

Pensar por sí solo no genera cambios. Lo que los genera es la combinación de pensamientos repetidos y pequeñas acciones.

Por qué es importante creer

Existe un concepto psicológico llamado autoeficacia, que significa creer que uno es capaz de afrontar los retos.

Cuando te imaginas repetidamente a ti mismo teniendo éxito en pequeños pasos, tu respuesta al miedo disminuye. Empiezas a sentirte más capaz.

Y cuando te sientes más capaz, es más probable que actúes.

Las creencias influyen en el comportamiento.
El comportamiento genera resultados.

Cómo utilizar un tablero de visualización de forma saludable y realista

En lugar de centrarse en «ilusiones», céntrese en el comportamiento y la identidad.

Ejercicio 1: Concéntrate en quién te estás convirtiendo

En lugar de preguntar:
«¿Qué es lo que quiero?».

Pregunta:
«¿En quién quiero convertirme?»

Por ejemplo:

  • Una persona que prioriza la salud.

  • Una persona que maneja el estrés con calma.

  • Una persona que ahorra dinero de forma constante.

Elige imágenes que representen esa identidad, no solo el resultado.

Tu cerebro responde con fuerza a los objetivos basados en la identidad.

Ejercicio 2: 3 minutos al día

Una vez al día:

  1. Respira lentamente varias veces.

  2. Mira una imagen en tu pizarra.

  3. Imagínate a ti mismo realizando esa conducta.

  4. Pregunta: ¿Qué pequeño paso puedo dar hoy?

Esto ayuda a tu cerebro a conectar el pensamiento con la acción.

Ejercicio 3: Empieza poco a poco

Los grandes objetivos abruman al sistema nervioso.

Las acciones pequeñas y repetidas lo calman.

En lugar de: «
» «Voy a cambiar mi vida por completo».

Prueba:
«Hoy daré un paso».

La constancia crea nuevas conexiones en el cerebro.

Por qué febrero es el momento adecuado

Enero es un mes lleno de emoción.
Febrero es un mes para desarrollar disciplina.

En este momento, tu cerebro está decidiendo si volver a los viejos hábitos o crear otros nuevos.

Siempre puedes restablecer.

La neuroplasticidad no caduca.

Un recordatorio amable sobre la salud mental

Aunque herramientas como los tableros de visualización pueden ayudar a mantener la motivación y la concentración, también es importante reconocer que la dificultad para alcanzar los objetivos no siempre tiene que ver con la fuerza de voluntad.

El estrés, la ansiedad, la depresión, el agotamiento, los traumas y los cambios vitales pueden afectar a la energía, la concentración y la capacidad de seguir adelante. Si te sientes abrumado, estancado o desanimado a pesar de tus esfuerzos, no estás solo.

A veces, el paso más poderoso no es esforzarse más, sino pedir ayuda.

En Hispanic Family Counseling, estamos aquí para ayudar a las personas y las familias a afrontar los retos de la vida con compasión y atención basada en la evidencia. Tanto si está trabajando para alcanzar sus objetivos personales, gestionando el estrés o afrontando dificultades emocionales, el apoyo profesional puede hacer que el proceso resulte más llevadero y menos aislante.

El crecimiento no tiene por qué producirse en solitario.

Si crees que te vendría bien recibir orientación o apoyo, te animamos a que nos contactes. Cuidar tu salud mental no es un revés, sino la base para un cambio sostenible.

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Progreso: los pequeños pasos también cuentan