Cuando las épocas difíciles te hacen cuestionar tu valía
Hay momentos en la vida que cambian la forma en que nos vemos a nosotros mismos.
Las experiencias difíciles, el dolor emocional, el rechazo, el agotamiento, la pérdida o el estrés constante pueden ir minando poco a poco nuestra confianza y nuestra autoestima. A veces, tras cargar con tanto peso durante tanto tiempo, empezamos a cuestionar nuestro valor, nuestras capacidades e incluso quiénes somos.
Muchas personas siguen actuando con normalidad en el exterior, aunque por dentro se sienten desconectadas de sí mismas.
Pero tu valor no desaparece en los momentos difíciles.
Incluso cuando te sientes agotado.
Incluso cuando la vida te parece incierta.
Incluso cuando estás pasando por un mal momento emocional.
Tu valor no se basa únicamente en la productividad, los logros, la apariencia o lo mucho que eres capaz de aportar a los demás.
Todavía hay una parte de ti que merece compasión, cariño y paciencia.
Señales de que puedes haber perdido el contacto con tu autoestima
Autocrítica constante
Sentirse emocionalmente insensible o desconectado
Dificultad para reconocer tus logros
Compararse con los demás
Sentir que «no eres suficiente»
Ignorar tus propias necesidades emocionales
Sentirse culpable por descansar o por marcar límites
Estos sentimientos son más comunes de lo que mucha gente cree, sobre todo en momentos de estrés o de gran agitación emocional.
Pequeños pasos para empezar a reconectar contigo mismo
Practica un diálogo interno más amable
Presta atención a cómo te hablas a ti mismo en los momentos difíciles. Pregúntate: «
» ¿Le hablaría así a alguien a quien quiero?
Reconoce lo que has superado
Tómate un momento para reflexionar sobre los retos que has superado. A veces nos centramos tanto en lo que aún nos resulta difícil que nos olvidamos de nuestra propia capacidad de resistencia.
Date un respiro
Descansar no es sinónimo de debilidad. La sanación emocional requiere espacio, paciencia y tiempo para recuperarse.
Busca ayuda
La recuperación no tiene por qué ser un proceso solitario. Hablar con una persona de confianza o con un profesional de la salud mental puede ayudarte a gestionar tus emociones y a reconectar contigo mismo de una forma más saludable.
La sanación no consiste en convertirse en una persona completamente diferente. A veces, la sanación consiste en volver a uno mismo con más compasión y comprensión.
En Hispanic Family Counseling creemos que todas las personas merecen apoyo, sanación y espacios seguros donde puedan recuperar su bienestar emocional y su autoestima.
Porque, incluso tras temporadas difíciles, tu valor sigue siendo el mismo.
-Por Sheila Burgos

